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Cinco principios para una práctica de yoga exitosa

Una práctica de yoga exitosa es aquella que te acerca más a los objetivos del yoga: a una salud óptima y a una profunda paz y felicidad. Estos cinco principios te ayudarán a que tu práctica de yoga sea un éxito.

1. Establece un horario cuando puedas practicar cada día

Si lo haces regularmente,  obtendrás el máximo provecho de tu práctica de yoga. Mientras no tienes que hacerlo a la misma hora cada día, es preferible hacerlo parte de tu rutina diaria. Es buena idea practicar en las mañanas porque las asanas ayudan a despertarte, oxigenar tu cuerpo y darte energía para el día. Los estudios también han demostrado que si nos comprometemos a hacer ejercicio en las mañanas, es más probable que lo hagamos todos los días. Hacer cinco o diez minutos de meditación de yoga produce un estado de ánimo calmado que crea una diferencia en como nos sentimos e interactuamos con los demás durante el resto del día.

Un día muy ocupado a menudo acumula mucha tensión y estrés, así que si las mañanas no funcionan para ti, la noche es otro buen momento para una sesión de yoga. Es agradable saber que uno va a practicar una relajante y a la vez vigorizante sesión de asanas y meditación.

Si no tienes un espacio de tiempo asignado para poner de lado en el día, puedes dividir tu práctica en dos o tres sesiones más cortas. Sólo asegúrate de que sea una parte regular de tu día — de hecho, de tu vida.

2. Escucha a tu cuerpo

Tu cuerpo tiene inteligencia innata que te avisa de la posibilidad de daño, así que deja que tu cuerpo sea tu guía cuando practicas. Si escuchas los mensajes que te envía, puedes tomar decisiones inteligentes, tales como qué tan lejos te puedes estirar sin lastimarte, cuánto tiempo quedarte en una postura, qué posturas son adecuadas para tu cuerpo y cuáles no son, y así sucesivamente. Así trata de estar muy consciente de como se siente tu cuerpo al practicar las asanas e incorpora los ajustes que necesites.

Ten en cuenta también lo que está pasando con tu cuerpo antes de practicar. ¿Hoy se siente cansado? ¿Energizado? ¿Está más suelto? ¿Más tenso? Tal vez tu cuerpo se siente un poco frío, y así sucesivamente.  También, recuerda escuchar a tu cuerpo después — justo después de la sesión, unas horas más tarde, así como en los próximos dos o tres días; así podrás ver cómo tu cuerpo ha respondido a la práctica de las asanas. Entonces podrás reducir o añadir algunas asanas o modificar tu práctica si lo necesitas, de acuerdo a como responda tu cuerpo.

3. No trates de competir o impresionar a nadie

Cuando tratamos de lucirnos o competir con otros cuando estamos haciendo las asanas, es más probable que nos lesionemos y por supuesto esto derrota el propósito de practicar. Cuando nuestro enfoque no está en nuestros propios cuerpos sino en tratar de competir con alguien o hacer posturas impresionantes y extremas, es más fácil forzar al cuerpo más allá de sus límites al estirarse demasiado. Esto puede conducir a lesiones al músculo y las articulaciones o incluso daño al tendón o ligamento, lo cual toma mucho tiempo para sanar.  

Uno de los principales propósitos y beneficios de la práctica de asanas de yoga es que nos ayuda a reducir el peso del estrés y aumentar la armonía interna. Pero la competitividad es causa de estrés, socavando el propósito de nuestra práctica. Así que ten cuidado de no dejar que una actitud competitiva te invada y contamine tu práctica.

4. Usa la respiración

Respirar correctamente puede ciertamente mejorar los beneficios de las asanas, y nos ayuda a relajar y estirar en las posturas, mejorando la función de los órganos internos. Cuando enseño yoga asanas, doy instrucciones específicas de respiración para las diferentes posturas. Pero si al tratar de respirar de cierta forma en particular te hace tensa o no se siente natural, entonces simplemente respira cómodamente. 

Si puedes hacer un hábito de la respiración abdominal, te ayudará a prolongar y profundizar la respiración mientras sostienes ciertas posturas de yoga. Esto, a su vez, puede ayudar a relajarte en los estiramientos, liberando tensión innecesaria. La respiración controlada y constante también ayuda a desarrollar fuerza y resistencia y facilita poder quedarse en las posturas por un tiempo más prolongado. 

5. Practica la meditación sonora de yoga

Para incrementar el beneficio del tu práctica de asanas, te recomiendo practicar la meditación de yoga al final de cada sesión de asanas. La culminación perfecta a toda práctica de yoga es la meditación sonora de yoga, que no sólo disuelve el estrés y la ansiedad profunda, sino que también nos brinda la profunda felicidad y propósito en la vida que añoran nuestros corazones. Si practicas la meditación sonora de yoga después de las asanas o por sí solo, no hay nada en el mundo que nos ofrezca tantos beneficios con tan poco esfuerzo.  Con mi nuevo kit de Meditación fácil para todos, aprenderás diez métodos diferentes de meditación yoga. También puedes encontrar estas meditaciones en mis DVDs y CDs así como aquí en la sección de meditación.

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